Los posaderos son esenciales: el ave pasa gran parte del día sobre ellos. Conviene variar diámetros y texturas (madera natural sin tratar de forma tóxica) para ejercitar las patas.
Errores frecuentes
- Todos los posaderos del mismo grosor
- Colocarlos justo encima de comederos (ensucian comida)
- Usar plásticos demasiado lisos de forma exclusiva