Un agapornis miedoso no se “doma” a la fuerza. Jaula adecuada, rutina y manos lentas. Morder es comunicación, no maldad.
Primeros días
Deja comer y beber en paz. No metas la mano el día uno. Habla bajo. La jaula debe permitir alejarse de ti sin aplastarse contra el barrote.
Manos y confianza
Ofrece un premio conocido sin forzar. Si pica, retira, no castigues. El target o un palo es más seguro que los dedos al principio.
Pareja y espacio
En pareja se aman entre ellos y a ti menos. Respeta. Una jaula de canario es insegura (barrote y tamaño).
Cuándo parar
Sangre, picaje o no comer: vet. No uses guantes de soldador ni inmovilices “para que se acostumbre”.